domingo, 11 de mayo de 2014

Entradas de la semana

Como siempre, las entradas que figuran acá son una selección de todas las que aparecen en Estructura Desequilibrada 2.0, la página de facebook del blog donde regularmente se suben noticias, posts, trabajos, etc. relacionados con la economía política local y del resto del mundo. Con un "Me gusta" alcanza para comenzar a recibir toda la info.

La redistribución del ingreso, nuevamente en boca de todos (Mark Thoma) http://www.thefiscaltimes.com/Columns/2014/05/06/Why-Economists-Are-Finally-Taking-Inequality-Seriously

Derribando mitos: Argentina NO es el país con más feriados del mundo (ni siquiera con los 4 excepcionales de 2013) http://www.analisislatino.com/notas.asp?id=6274

Excelente análisis del proyecto de ley para la promoción del trabajo registrado (Artepolítica) http://artepolitica.com/articulos/el-proyecto-de-ley-de-promocion-del-trabajo-registrado-y-prevencion-del-fraude-laboral/

Un gráfico que probablemente imponga la agenda de investigación de los economistas para los próximos años http://houseofdebt.org/2014/05/01/a-chart-that-demands-attention.html

Al igual que para el caso argentino, la hiperinflación alemana fue causada por las sucesivas devaluaciones y no por el déficit fiscal http://socialdemocracy21stcentury.blogspot.com.ar/2014/04/joan-robinson-on-weimar-hyperinflation.html

Más sobre la incorrecta idea de que la emisión genera la inflación http://socialdemocracy21stcentury.blogspot.com.ar/2014/04/bob-murphy-on-1970s-inflation.html

Derribando mitos: los "Ni-Ni" http://www.pagina12.com.ar/diario/elpais/1-244553-2014-04-21.html

Qué capacidad tienen los economistas para predecir las recesiones? Casi nula, según la mayoría de los estudios http://www.voxeu.org/article/predicting-economic-turning-points

Cronología sobre el fracaso de la mano dura en Bs As, indispensable para todo aquel que le interese el tema http://cels.org.ar/cronologia-de-la-mano-dura/

FRÁGIL (Panamá) http://panamarevista.wordpress.com/2014/05/09/fragil/

domingo, 4 de mayo de 2014

Música para el fin de semana

Hoy les traigo una de las bandas nuevas de afuera que más me gusta: Alabama Shakes. La líder de la banda es Brittany Howard, que cuando la escuchas rápidamente te hace acordar a Janis Joplin. Y el estilo de la banda acompaña: soul, blues y country mezclado con algo de rock progresivo.

viernes, 2 de mayo de 2014

El rol de las preferencias en la teoría clásica y en la teoría marginalista (técnico)

Ante la falta de tiempo, seguimos aprovechando las cosas que vamos haciendo para la maestría. En este caso, el objetivo del post es analizar el rol que cumplen los gustos y las preferencias (de ahora en más GyP) en la teoría de la distribución clásica y en la teoría marginalista (mal llamada neoclásica*). Para esto, primero analizaremos el caso marginalista, donde los GyP tienen un rol fundamental, para luego pasar a la teoría clásica y ver si sucede lo mismo. 
Resulta fundamental entonces, en primer lugar, destacar cuáles son las variables que la teoría marginalista asume como datos en su núcleo analítico:
i)         Los gustos y las preferencias de los consumidores.
ii)        Las condiciones técnicas de producción.
iii)       Las cantidades disponibles de los factores productivos.
Cada una de estas variables cumple un rol fundamental en la determinación de los precios y las cantidades de los factores productivos. Los GyP y las condiciones técnicas son necesarios para la construcción de la demanda de los factores, mientras que la cantidad dada de producto es necesaria para la determinación de la oferta[1].
En relación a los GyP, la explicación radica en que al tomar las preferencias como una variable independiente (y que la tasa marginal de sustitución entre los bienes de consumo sea decreciente) se puede establecer una relación negativa en términos de precio y cantidad demandada de los bienes de consumo, que a su vez se resuelve indirectamente en una relación inversa entre la tasa de remuneración de un factor productivo y su cantidad demandada[2]. Por tales motivos, queda claro que esto funciona como un método de sustitución indirecto y complementario al establecido por medio del concepto de productividad marginal para determinar las curvas decrecientes de factores, ya que permite introducir un vínculo adicional entre la tasa de remuneración de un factor y su cantidad demandada, el pilar principal de la teoría marginalista del valor y la distribución[3].
Todavía más, otra forma de ver la importancia de este mecanismo se observa al analizar el teorema de la no-sustitución. Este teorema contiene varios supuestos, siendo fundamental el que establece que la tasa de interés pasa a ser una variable independiente, porque al introducir este supuesto se afecta radicalmente toda la estructura de la teoría. Una dada tasa de interés implica eliminar el rol que tiene una de las principales variables que la teoría asume como dato: las cantidades disponibles de los factores productivos. Si esto sucede, los gustos no podrán ejercer su influencia en los precios relativos a través de la sustitución indirecta que generaban entre los factores productivos. Así, los precios de los bienes pasarían a ser independientes de la demanda porque justamente la distribución se asume como independiente de la demanda. Este fenómeno, que para la teoría marginalista parece algo extraordinario y sorprendente, es algo completamente normal para la teoría clásica (donde una de las variables independientes es la tasa de salarios) dado que, a diferencia de esta última, en la teoría marginalista las fuerzas del mercado determinan simultáneamente y simétricamente todas las categorías de ingresos, incluso los salarios[4].
Para poder ver entonces si existe la posibilidad de que los GyP tengan un efecto análogo al que tienen en la teoría marginalista es necesario estudiar lo que se conoce como el núcleo de la teoría clásica, donde se reflejan las relaciones existentes entre las variables que se encuentran por fuera de este núcleo y aquellas que están dentro. Así, el núcleo establece relaciones entre las variables independientes (tasa de salarios, producto social y condiciones técnicas de producción) y las dependientes (beneficios, rentas y precios relativos)[5].

Del cuadro se desprende que la tasa de salarios, el producto social y las condiciones técnicas de producción son las variables independientes que se explican por fuera de este núcleo, mientras que las relaciones que se establecen dentro son de carácter general y común a todos los sistemas económicos (los datos no, ya que se encuentran sujetos a influencias de otros factores como también influencias recíprocas que pueden asumir distintas formas según la circunstancia). Por tales motivos resulta apropiado estudiar estas variables de manera separada y considerando las circunstancias del período analizado.
Las condiciones técnicas dependen de los niveles de producción, grado de desarrollo de la economía, su estructura productiva, grado de apertura, etc. El producto social depende los distintos componentes de la demanda agregada, y la tasa de salarios depende de las condiciones histórico-sociales y la posición contractual de los trabajadores frente a los empresarios[6]. Es menester aclarar que para poder estudiar estas variables es necesario que previamente hayan sido determinadas las relaciones que se encuentran dentro del núcleo teórico. Por lo tanto, éste es el punto de partida de cualquier análisis y reside aquí la justificación de su importancia medular en la teoría[7].
De lo anterior se desprende que no hay espacio para una influencia análoga[8] de los GyP en la teoría clásica. Esta variable no se encuentra ni dentro ni fuera del núcleo analítico de la teoría, y tampoco resulta fundamental para explicar ninguna de las variables independientes. De todos modos, intentaremos esbozar algunas posibilidades donde los GyP pueden llegar a influir en la teoría del valor y la distribución clásica.
Entre las causas que determinan al salario se pueden identificar aquellas de carácter económico-social y las histórico-culturales que determinan la composición física de la canasta de consumo representativa del salario. Además se debe destacar que, como afirma A. Smith, el salario de subsistencia no solo comprende los bienes indispensables para la supervivencia física sino también aquellos considerados como indispensables por la sociedad[9]. Esto implica que si por algún motivo cambia la opinión de la sociedad (e.g. los gustos y las preferencias) en relación a cuáles son los bienes indispensables, también se modificará la composición física de la canasta de consumo del salario de subsistencia.
Por otro lado, la teoría clásica utiliza para su estudio los precios normales característicos del largo plazo, en contraposición con los precios de mercado. Por lo tanto, sería incorrecto afirmar que si los GyP cambian de manera transitoria, como por ejemplo sucede con el caso que enuncia A. Smith en relación a los precios de la tela negra ante un duelo nacional[10], esto tendría algún tipo de consecuencia en la teoría de la distribución clásica (esto solo podría suceder si los cambios son permanentes y entonces desplazan los precios normales de la economía).
Ahora bien, podría pasar que un cambio transitorio sí provoque efectos permanentes: si, por ejemplo, los salarios se elevan por encima del nivel de subsistencia por un tiempo considerado, es probable que también esto haga que aumente el nivel del salario de subsistencia. Esto se explica porque el aumento del salario va a hacer que se internalice un nuevo patrón de consumo el cual es establecido por la sociedad. También podría pasar que haya un cambio en los GyP de la sociedad que provoque la demanda de los trabajadores por aumentar el salario para poder incorporar ese nuevo bien a su canasta de consumo, haciendo que se eleve el salario de subsistencia (e.g. los telefónos celulares en la actualidad)[11].
Para concluir, podemos afirmar, siguiendo a Petri, que la raíz de las diferencias entre ambas teorías es analítica y reside en la presencia de curvas de demanda decrecientes para cada factor productivo en la teoría marginalista, algo que no está presente en la teoría clásica. Y la base sustancial que explica la forma de estas curvas es justamente el concepto de GyP y técnicas productivas dadas que permiten llevar a cabo los mecanismos de sustitución entre los distintos factores productivos[12].
Esto implica un estrecho vínculo entre distribución de los ingresos y cantidades producidas para la teoría marginalista, estableciendo una relación inequívoca entre ambas variables. Por el contrario, en la teoría clásica la distribución y las cantidades producidas se determinan de manera independiente y separada en dos etapas lógicas distintas, por lo que no existe tal relación inequívoca entre estas variables. Dada la vasta cantidad de efectos que en la realidad se observa que puede tener una variación de los salarios en la demanda agregada, no parece correcta, en términos metodológicos, la aproximación realizada por la teoría marginalista[13].
De todo lo anterior se desprende una diferencia sustancial entre ambas teorías vinculada con la explicación misma de la distribución y el rol que asumen las variables independientes para cada teoría, en particular los GyP para la teoría marginalistas. Mientras que en la teoría clásica el análisis de la distribución depende en última instancia de los factores sociales, económicos e institucionales que afectan al salario real, en la teoría marginalista esto se reduce a aquellos elementos casi naturales de carácter psicológico que afectan a los GyP.
* Debería quedar claro a partir del análisis anterior que existe muy poca continuidad entre la teoría mainstream actual y la teoría clásica. Es por este motivo que resulta incorrecto utilizar el tantas-veces-escuchado nombre de "neoclásico" para esta teoría. Para más información al respecto, ver este paper de T. Lawson.

Bibliografía
·      Petri, F. (2009) “Advanced Microeconomics” (en proceso).
·      Smith A. (1776), “Investigación sobre la naturaleza y las causas de la riqueza de las naciones”, Fondo de Cultura Económica.
·      Ciccone, R. Fratini, S. y Trezzini, A. (2013a) “Notas sobre la Teoría Clásica del Valor y la Distribución”.
·   Ciccone, R. Fratini, S. y Trezzini, A. (2013b) “Notas sobre la Teoría Neoclásica del Valor y la Distribución”.
·      Kurz, H. y Salvadori, N. (1995), “Theory of Production”, Cambridge University Press.
·    Lazzarini, A. (2011), “Revisiting the Cambridge Capital Theory Controversies: A Historical and Analytical Study”, Pavia University Press.
·   Garegnani, P. (1984), “Value and Distribution in the Classical Economists and Marx”, Oxford Economic Papers, Vol. 36 N°2, pp. 291-325.



[1] Por motivos de extensión, no se desarrolla la explicación sobre la construcción de una curva de demanda decreciente de los factores dada a partir de las condiciones técnicas de producción ni la curva de oferta creciente a partir de las cantidades dadas. Esto se puede encontrar en Ciccone et al (2013b), Secciones I y III, o también en Petri (2009), Sección 3.3.
[2] El proceso completo sería el siguiente: un aumento (caída) de la tasa de interés genera un incremento (disminución) en el precio del bien más capital intensivo, que a su vez provoca una caída (aumento) de la cantidad demandada de ese bien (dada la tasa marginal de sustitución decreciente), lo que implica una caída (incremento) de la cantidad ofrecida. Como el nivel de empleo está dado, la disminución (aumento) de la cantidad ofrecida del bien más capital intensivo provocará una caída (aumento) de la demanda de capital. De este modo, queda establecida la relación inversa entre el precio y la cantidad demandada de un factor productivo.
[3] Este mecanismo de sustitución indirecto se hace evidente cuando se supone que no existen métodos alternativos de producción (la variable independiente ii mencionada previamente), dado que, a pesar de que esto implique que no va a operar el mecanismo de sustitución técnica (ya que pierde validez la noción de la productividad marginal decreciente), aun así se puede establecer este mecanismo de sustitución indirecto entre los bienes de consumo y los factores productivos, dando lugar a una curva decreciente de demanda de los factores (Lazzarini 2011, Capítulo II, pág. 19).
[4] Kurz y Salvadori (1995), Capítulo I, pág. 26.
[5] Garegnani (1984), Sección II, pág. 296.
[6] De aquí se deriva que los clásicos no consideraban al salario dado siempre al nivel de subsistencia como incorrectamente algunos afirman (Garegnani 1984, Sección II, pág. 295).
[7] Ciccone et al (2013a), Sección II, pág. 6.
[8] Entendemos por “análoga” un efecto similar al mencionado previamente para la teoría marginalista. Esto es, similar en cuando a la importancia y la magnitud que esta variable tiene en la estructura marginalista.
[9] A. Smith citado en Petri (2009), Capítulo I, pág. 9.
[10] Smith, A. (1776), Libro I, Capítulo VII, pág. 53.
[11] Esto es algo que se podría explicar, por ejemplo, a través del efecto “demostración” que desarrolla T. Veblen, aludiendo a la influencia que tienen en el patrón de consumo las personas cercanas a uno (sean o no de la misma clase social), o la noción de “status”, también mencionada por este autor, que representa el deseo de las personas de distinguirse del resto a través del consumo de bienes superiores.
[12] Petri (2009), Sección 3.13, pág. 61.
[13] Garegnani (1984), Sección II, pág. 299.