domingo, 29 de diciembre de 2013

Los orígenes de la Unión Monetaria (¿y de la crisis europea?)

La gran mayoría de los economistas heterodoxos afirman que una de las principales causas de la crisis que se está viviendo actualmente en Europa se encuentra en la mismísima arquitectura de la Unión Monetaria (UM). Por el contrario, el mainstream (junto a los organismos principales europeos, el Banco Central Europeo y la Comisión Europea), rechazan cualquier hipótesis vinculada con esto último, dado que aceptar algo así implicaría reconocer su error al momento de diseñar e implementar la UM.
Por este motivo, resulta clave describir brevemente la teoría de las áreas monetarias óptimas (AMO), que fue el sustento teórico del diseño de la UM. Siguiendo el trabajo de Mongelli (2002), se identifican tres etapas en la evolución de esta teoría: la fase pionera, donde se establecieron los principales requisitos teóricos de un AMO; la fase costos-beneficios, que agrupó estos requisitos con el objetivo de evaluar las ventajas y desventajas de la integración monetaria; y por último la fase de revalorización de las AMO, en la que se revisaron estos requisitos y se realizaron nuevos aportes, dando lugar a una “nueva” teoría de las AMO.
La fase pionera se inició con el trabajo de Mundell (1961), donde se analizaba, por un lado, las ventajas y desventajas de un esquema de tipo de cambio fijo respecto a uno flexible y, por otro, se planteaba cuáles eran las condiciones que una región debía tener para adoptar un esquema de moneda única. A partir de esto último, diversos autores fueron realizando aportes y delinearon así las características que un AMO debía cumplir. Entre éstas, cabe destacar: 1) flexibilidad de salarios y precios; 2) movilidad de factores productivos; 3) similitud de estructuras económicas; 4) elevada apertura económica; 5) tasa de inflación similar; 6) interdependencia financiera; y 7) existencia de transferencias fiscales entre los países.
Esto trajo aparejado un debate acerca de cuáles eran los requisitos más importantes, al igual que las ventajas y desventajas de adoptar una moneda única, dando inicio a la fase de costos-beneficios.
Entre los beneficios de una UM cabe destacar la reducción en los costos de transacción resultantes de utilizar una sola moneda, el incremento en los flujos de capital intrazona y de mercancías, como así también el acceso a mercados financieros más amplios y transparentes. Por otro lado, entre los costos se destaca principalmente la pérdida de la política monetaria y del tipo de cambio como herramientas de política económica.
De lo anterior se desprende que una UM va a ser preferida sólo si los beneficios de ser parte de la misma superan a los costos. Esto equivale a decir que los países miembros deben contar con ciertos atributos que permitan llevar a cabo otro tipo de políticas económicas para estabilizar la economía ante desequilibrios externos, ya que no cuentan con el manejo de la política monetaria ni del tipo de cambio.
Corden (1972) destaca que ante un shock externo negativo un país que forma parte de una UM deberá recurrir a una política de absorción de gasto, como por ejemplo un ajuste fiscal que equilibre la cuenta corriente. Asimismo, deberá contar con cierta flexibilidad en los salarios y en los precios que induzca un ajuste del tipo de cambio real. Entre estas dos herramientas existe una estrecha relación, dado que una mayor flexibilidad de precios y salarios permite que el ajuste fiscal sea menor, según el autor.
Por otro lado, la movilidad de los factores productivos también es un elemento que puede contribuir a mitigar los efectos negativos resultantes de consolidar una UM. No obstante, los movimientos de capital solo pueden resultar efectivos como mecanismo de respuesta en el corto plazo, dejando la movilidad del trabajo para un lapso de tiempo mayor.
A pesar de los factores mencionados, en los años sesenta predominaba en el mainstream la idea de que la política monetaria junto con el tipo de cambio eran dos herramientas indispensables para el manejo de la economía, y por ende mucho más efectivas y menos costosas que instrumentos alternativos. Más aun, existía la creencia de que el gobierno podía elegir el nivel de inflación y de desempleo deseado a través de una curva de Phillips de corto plazo. Todo esto hacía que a nivel académico se prefiriera la soberanía de la política monetaria y el tipo de cambio flexible en lugar de la formación de una UM, donde los países resignaban el uso activo de estas herramientas.
Sin embargo, la crítica monetarista de la Curva de Phillips de los años setenta debilitó notablemente esta visión, y con ello los costos de perder el control de estos dos instrumentos. Esto dio lugar al surgimiento de la tercera fase, conocida como la revalorización de las AMO, que adoptó una posición claramente a favor de la integración económica.
Una síntesis consumada de esta etapa  fue la publicación del trabajo “One Market, One Money” de Emerson et al. (1990). Allí, se analizan los principales costos y beneficios para el caso europeo, al igual que nuevas contribuciones realizadas por distintos autores. En primer lugar, si bien estos autores reconocen que en Europa la movilidad del factor trabajo es reducida, no sucede lo mismo con la movilidad del capital físico y financiero, que ya tenía una magnitud relevante y se encontraba en expansión en dicha época. Esto provee una herramienta alternativa de ajuste sumamente poderosa, dado que los movimientos de capital pueden compensar de manera rápida cualquier tipo de desbalance externo entre los países. En segundo lugar, la crítica monetarista minimizó la efectividad de la política monetaria para controlar la economía. Asimismo, desarrolló la teoría de que la inflación en el largo plazo no produce ningún tipo de beneficios económicos. Por el contrario, una tasa de inflación elevada estaría asociada con un mayor desempleo y un menor crecimiento, y reducirla implicaría costos elevados. Por lo tanto, estos autores establecen que en una UM debe ser primordial mantener una inflación baja y estable.
Un argumento que refuerza aun más esta postura es el de la credibilidad respecto al compromiso a mantener bajo el nivel de precios (Barro y Gordon, 1983). Un país con poca reputación podría mejorarla fácilmente, fijando su tipo de cambio al de un país con mayor credibilidad (Giavazzi y Giovannini, 1989). Por tales motivos, en una UM todos los países miembros se verían beneficiados y podrían equilibrar su tasa de inflación siempre y cuando la política monetaria sea controlada por un país que ostente elevados niveles de credibilidad.
De este modo, se observa que en esta tercera etapa de las AMO hubo una clara reivindicación a favor de la constitución de una UM, ya que los nuevos aportes realizados tendieron a minimizar los costos de perder la soberanía monetaria, al mismo tiempo que brindaban nuevas ventajas a favor de la integración económico-política.
Más aún, resulta importante destacar que a la luz de los hechos se observa que una gran parte de los aportes realizados por toda la teoría de las AMO fue incorporada en el diseño de la estructura de la UE (priorización de la inflación como la variable macroeconómica primordial a tener en cuenta, manejo del BCE por un país con elevada credibilidad como Alemania, creencia en el ajuste automático a través de la movilidad del capital financiero, etc.).
Ahora bien, ¿qué relación existe entre la estructura de la UM y la crisis de deuda europea?
Un primer hecho a destacar con relación a la teoría de las AMO es la noción del dinero que se encuentra detrás de esta teoría. Esta concepción, denominada metalista, asume que el dinero surge como un medio reductor de costos de transacción entre agentes privados, asumiendo tácitamente que el gobierno no tiene ningún rol visible. El mismo razonamiento es aplicado al espacio geográfico que debe tener un AMO: se comparan los beneficios, en términos de minimización de costos de transacción de tener una moneda única en una determinada región, frente a los costos que esto acarrea. Entre éstos últimos, rara vez se incorpora al Estado y sus funciones como un factor preponderante, por lo que esta teoría no reconoce la relación entre la soberanía política, la moneda y los límites geográficos (Goodhart, 1998).
Este desconocimiento resulta fundamental para explicar la crisis (ver acá y acá para una explicación más detallada de los hechos), ya que a partir de la teoría de las AMO, la Unión Monetaria Europea adoptó una estructura donde la política monetaria fue llevada a cabo de manera centralizada, mientras que la política fiscal y el resto de las funciones que tiene cada Estado fueron realizadas de modo descentralizado. Esta descoordinación generó, por un lado, la pérdida de las herramientas cambiaria y monetaria, fundamentales para corregir las disparidades productivas entre los países centrales y los periféricos; y por otro, la ausencia de un Banco Central que actuara como prestamista de última instancia, reconociendo que en una Unión Monetaria las deudas deberían ser tomadas de manera agregada a nivel supranacional, y no como la deuda particular de cada país (así sucede, por ejemplo, en EstadosUnidos con las deudas de los diferentes estados provinciales). Esto último permitió que los países periféricos fueran “culpados” de tener una elevada deuda pública (desconociendo que en realidad eso fue la consecuencia del endeudamiento privado y la acumulación de los desbalances externos), lo que allanó el camino para aplicar las políticas de ajuste recomendadas por el FMI y la Comisión Europea.

Referencias
Barro, R. y Gordon, D. (1983), “Rules, Discretion and Reputation in a Model of Monetary Theory”, Journal of Monetary Economics 12(1): 101-121.
Corden, W. (1972), “Monetary Integration, Essays in International Finance”, Universidad de Princeton.
Giavazzi, F. y Giovannini, A. (1989), “Limiting Exchange Rate Flexibility: The European Monetary System”, Journal of International Economics 29(3-4): 385-388.
Goodhart, C. (1998), “The Two Concepts of Money: Implications for the Analysis of Optimum Currency Areas”, European Journal of Political Economy 14(3): 407-432.
Mongelli, F. (2002), “What is EMU Telling Us About the Properties of Optimum Currency Areas?”, Journal of Common Market Studies 43(3): 607-635.
Mundell, R. (1961), “A Theory of Optimum Currency Areas”, American Economic Review 51(4): 657-665.

Emerson, M., Gros, D., Italianer, A., Pisani-Ferry J. y Reichenbach, H. (1992), One Market, One Money: An Evaluation of the Potential Benefits and Costs of Forming an Economic and Monetary Union. Oxford University Press.

sábado, 28 de diciembre de 2013

Musica para el fin de semana

Para recibir al año con algo de música tranquila y placentera, acá va un tema del gran Eddie Vedder (el cantante de Pearl Jam). El tema se llama "Rise", de su primer disco como solista, aunque ésta es la versión del disco en vivo. Además ese disco completo fue la banda sonora del peliculón "Into the wild", dirigida por Sean Penn.


martes, 24 de diciembre de 2013

Entradas de la semana

Como siempre, las entradas que figuran acá son una selección de todas las que aparecen en Estructura Desequilibrada 2.0, la página de facebook del blog donde regularmente se suben noticias, posts, trabajos, etc. relacionados con la economía política local y del resto del mundo. Con un "Me gusta" alcanza para comenzar a recibir toda la info.


El problema de la inflación son los "malos" empresarios? Yo digo que no, Hernan dice que sí (ver discusión en los comentarios) http://yaesta.blogspot.com.ar/2013/12/una-hipotesis-asi-nomas-sobre-la.html

El déficit fiscal financiado vía emisión general inflación? Yo digo que no, Esteban dice que sí (ver discusión en los comentarios) http://puntoddesequilibrio.blogspot.com.ar/2013/12/quien-puede-controlar-los-precios-y.html

El debate sobre Milani, excelente análisis de @gerarfernandez http://gerardofernandez.net/el-debate-sobre-milani/

En España y en Italia el consumo doméstico de energía está regulado, a difundir! Gran aporte de @musgrave http://musgrave-finanzaspublicas.blogspot.com.ar/2013/12/control-del-consumo-electrico.html

Excelente nota mostrando cómo la policía se autofinancia a través de la corrupción 

sábado, 14 de diciembre de 2013

Música para el fin de semana

El miércoles salió el nuevo cd del Indio Solari "Pajaritos, bravos muchachitos", dejando en claro que sigue siendo por lejos lo mejor de nuestro rock nacional. Acá les dejo uno de los temas que más me gustó, "Chau mohicano":