sábado, 29 de octubre de 2011

¿Quiénes son los culpables del desempleo en España?

Los trabajadores y los sindicatos, desde luego.
Más abajo les dejo una entrevista realizada por el diario El País a Chris Pissarides (Nobel de Economía 2010), opinando sobre la alta tasa de desempleo que tiene España hace un tiempo.
De paso, esta es otra razón más por la que deberíamos cambiar los planes de estudio en nuestras principales facultades de Economía.


Debería existir solo un tipo de contrato"
J. P. VELÁZQUEZ-GAZTELU - MADRID - 29/10/2011

Como especialista en mercado laboral, el chipriota Christopher Pissarides sigue muy de cerca el caso español. Premio Nobel de Economía en 2010 y profesor de la London School of Economics, Pissarides ha visitado esta semana Madrid invitado por la Fundación Rafael del Pino.
Pregunta. ¿Qué ha hecho mal España para tener una de las tasas de paro más altas del mundo?
Respuesta. Para entender lo que ha ido mal en este país hay que remontarse a finales de los años setenta y a los años ochenta, cuando se dio a los trabajadores unos poderes y privilegios que la economía no podía permitirse. Estoy a favor de apoyar a los trabajadores, de aumentar las rentas y de adoptar medidas para reducir la pobreza, pero solo si la economía se lo puede permitir. Para que los empresarios puedan crear empleo deben tener expectativas de beneficio. Por tanto, todo lo que se produzca debe compartirse entre el empresario y el trabajador. En los primeros años posteriores a la restauración de la democracia en España se otorgó a los trabajadores una parte de la producción demasiado grande.
P. ¿Qué opina de la dualidad entre trabajadores fijos y temporales que hay en España?
R. La creación de los contratos temporales en la España de los años ochenta fue una buena decisión, porque la economía crecía y era más fácil crear empleo. Pero la medida tuvo el efecto contrario cuando la economía comenzó a contraerse: los empresarios encontraron una excusa para no crear el empleo fijo esencial para incentivar una mayor productividad y una mejor formación. Ahora que estamos de nuevo en recesión hay muchas presiones para reformar el mercado laboral. Reformar los dos tipos de contrato es, desde luego, un movimiento en la buena dirección, pero no ha ido lo suficientemente lejos por la resistencia de los sindicatos.
P. ¿En qué dirección debería ir la reforma laboral?
R. Debería existir solo un tipo de contrato. Antes que nada, creo que los contratos deberían dejarse en manos del sector privado. El Gobierno no debería interferir. Lo que sí es asunto del sector público es la prestación por desempleo, que debería aplicarse a todo tipo de trabajadores y que debería ser gradual: nada al principio, un poco después de seis meses de trabajo, por ejemplo, y subir gradualmente la cantidad sin llegar demasiado lejos, hasta un máximo de 10 años.
P. ¿Cuándo podrá España crear empleo?
R. Los puestos de trabajo los crean los empresarios privados, y llegarán cuando se recupere la confianza en la economía. ¿Dará el contrato único resultados inmediatos? La respuesta es no. Los resultados vendrán gradualmente, pero vendrán.
P. ¿No cree que poner en marcha nuevos estímulos a la economía ayudaría a reducir el paro?
P. Sería peligroso volver a los estímulos, a menos que haya confianza plena en los nuevos acuerdos de disciplina fiscal. Los estímulos funcionarían bien si hubiera cooperación en la eurozona en materia fiscal. No funcionaría que un país perteneciente a una unión monetaria dejase de preocuparse por la situación de su deuda soberana y decidiera por su cuenta expandir su política fiscal para fomentar el empleo. Sí podría funcionar en un país como Reino Unido, que no pertenece a una unión monetaria, ya que puede influir en su tipo de cambio. En España, eso es imposible. Haga lo que haga fiscalmente, no tendrá influencia alguna en el tipo de cambio del euro.
P. ¿Qué papel deberían desempeñar los sindicatos en una sociedad como la española?
R. Lo más importante no es cuánta fuerza o cuánto poder tienen los sindicatos, sino cómo lo utilizan. La ley otorga todavía más poder a los sindicatos en Escandinavia, pero lo utilizan de forma cooperativa. Se preocupan más por la economía en general que por sus militantes. Parece que a los sindicatos españoles les preocupan más sus militantes con trabajo que los jóvenes con contratos temporales o las mujeres que quieren entrar en el mercado laboral. Abusan de su poder al negociar solo en beneficio de sus miembros. Los sindicatos británicos estuvieron en esa situación hasta los años ochenta, cuando el Gobierno les recortó buena parte de su poder. A pesar de tener el apoyo de los sindicatos, el Gobierno laborista siguió la misma línea porque llegó a la conclusión que era lo mejor para el país y para la economía en general.

jueves, 27 de octubre de 2011

Un poco de futurología

Con la confirmación de la reelección de CFK, es necesario retomar la discusión sobre lo que se viene para el corto y mediano plazo.
En el plano económico, los desafíos más importantes del gobierno seguramente van a ser frenar la fuga de divisas (tanto por balanza comercial como por el sector financiero) y la inflación.
Como vemos en el siguiente gráfico (que tomamos prestado del blog Economista Serial Crónico), la fuga de capitales estuvo presente en casi todo el período de gobierno kirchnerista con un fuerte crecimiento a partir de 2007. Si bien esto representó siempre un problema, hasta hace poco no era tan relevante ya que éste era financiado por el superávit de la balanza comercial (no solo eso, como era tan holgado, además se acumulaban reservas).


Sin embargo, en este último tiempo las importaciones vinieron crecieron más que las exportaciones, lo que se tradujo en un paulatino achicamiento del superávit comercial. Y hay que destacar que el rubro que más creció en estos últimos 6 meses dentro de las importaciones fue el de los combustibles, cuyo incremento fue nada menos que del 102%.
Esta caída del superávit comercial plantea un doble problema, ya que como vimos no solo financia la salida de dólares sino que además introduce la posibilidad de caer en déficit en un futuro no muy lejano, lo que finalmente se traduciría en una caída en el nivel de reservas. Esta caída en el nivel de reservas provocaría también una mayor demanda de dólares por parte de los ahorristas (ya que esperarían que  la moneda se devaluara) lo que a su vez reforzaría la fuga de divisas. Como se puede notar, estamos en presencia de un círculo vicioso cuyo fin sería el agotamiento de las reservas. Y por este motivo es que creo necesario mantener el superávit comercial (a diferencia de lo que planteó ELY en su momento acá), ya que funcionaría como ancla de las expectativas de los ahorristas[1]  .
Otra posibilidad sería frenar directamente la fuga de capitales del sector financiero (algo que ya se está comenzando a implementar). El problema es que esto implica una labor mucho más ardua, dado que existe un mercado paralelo muy difícil de erradicar.
Entonces la solución para frenar la hemorragia de divisas sería apuntar a mantener el superávit de balanza comercial. Ahora bien, ¿cómo lograr esto? Atacando al mismo tiempo el otro problema que mencionamos al principio: la inflación (de lo cual ya hablamos acá). Si se logra reducir por debajo de la tasa de devaluación del tipo de cambio entonces se lograría una depreciación real de la moneda, lo que a su vez afectaría positivamente la balanza comercial.
Otra forma sería, por ejemplo, reestructurando la política de subsidios para que impacte directamente en la demanda (como ya discutimos también acá),. De esta manera se lograría reducir el monto de los subsidios y además desincentivar el uso excesivo de los combustibles (y que entonces se reduzca la cantidad importada de los mismos).


[1] Hay que aclarar que esta no es la única variable que afecta las expectativas de los ahorristas; existen varias más y esto a su vez implica que se necesitan otro tipo de herramientas para atacar a cada una de éstas. Sin embargo esto ya es tema de otro post.

miércoles, 19 de octubre de 2011

La crisis financiera de Estados Unidos (Parte IV)

Capítulo I: Los antecedentes históricos (ver acá)

Capítulo II: El comienzo del fin (ver acá)

Capítulo III: La crisis (ver acá)

Capítulo IV: ¿Quién tiene la culpa?

Finalmente llegamos al último capítulo de la serie de posts sobre la crisis financiera de Estados Unidos.
Como vimos, los principales culpables fueron las grandes empresas del sector financiero pero principalmente el Estado. No solo fue el que avaló la completa desregulación del sector sino que luego no supo (o no quiso) darse cuenta del problema a tiempo; y finalmente cuando la crisis estalló, no tomó medidas ejemplares.
Sin embargo, hay que destacar otro gran culpable de esta crisis que a primera vista no resulta fácil reconocer: la academia.
Desde los ’80 muchos prestigiosos economistas fueron grandes defensores de la desregulación financiera (apelando al ya-tan-conocido fundamento de que los mercados por sí solos se autoregulan en forma eficiente) e influyeron fuertemente en las políticas del gobierno. Esto fue clave ya que aportaron desde la teoría un sustento a este tipo de políticas económicas.
Si estos economistas hicieran esta tarea porque realmente creen que estas políticas son las mejores para el país, no habría problema. Ahora si lo hacen solamente porque les pagan para realizar esto entonces claramente estamos en presencia de un conflicto (serio) de intereses. Y peor todavía si estos economistas ocupan altos cargos en las principales universidades de EEUU. Veamos un par de ejemplos:
  • Martin Feldstein es una eminencia a nivel mundial (ganador, por ejemplo, de la medalla John Bates Clark). Fue el presidente del Consejo de Asesores Económicos durante la presidencia de Reagan y uno de los arquitectos de la desregulación financiera. Desde 1988 hasta 2009 fue uno de los miembros del directorio de AIG. Actualmente es profesor de macroeconomía en Harvard.
  • Glen Hubbard fue también presidente del Consejo de Asesores Económicos pero durante la presidencia de Bush hijo. Fue además miembro del directorio de Capmark, una importante financiera que creció durante la burbuja y finalmente terminó quebrando en 2009. Actualmente gana 250.000 dólares al año como directivo de Metlife, una empresa de seguros. Es además el decano de la universidad de Columbia.
  • Laura Tyson fue también presidenta del Consejo de Asesores Económicos durante la presidencia de Clinton. Una vez finalizado su mandato, rápidamente pasó a formar parte del directorio de Morgan Stanley donde gana 350.000 dólares al año. Es además profesora de economía en Berkeley.
  • Ruth Simmons es miembro del directorio de Goldman Sachs y gana más de 300.000 dólares al año. Es además la presidenta de la Universidad de Brown.
  • Larry Summers (ganador también de la medalla John Bates Clark), hizo millones asesorando a empresas financieras y dando conferencias, muchas de estas siendo contratado por las mismas bancas de inversión. Según su declaración jurada, su patrimonio neto está entre los 16,5 y 31 millones de dólares. Al mismo tiempo (2001-2006) fue el presidente de Harvard.
  • Frederic Mishkin luego de renunciar como directo de la FED volvió a dar clases a la universidad de Columbia.

Perlita: Acá dejo la nota que escribió Mishkin en el blog del Financial Times explicando su participación en la película y acá la réplica del director de la misma, Charles Ferguson.

domingo, 16 de octubre de 2011

Sobre la reforma en el plan de estudios de Economía en la UBA


Hace un tiempo ya que venía pensando en escribir sobre la reforma del plan de estudios de Economía en la UBA y los dos posts de Eduardo Levy Yeyati me sirvieron de disparador inicial.
Me parece una excelente decisión que (por fin) se haga la reforma en el plan. De todas formas, soy bastante escéptico con los resultados, aunque eso ya es otro tema.
El debate es sumamente complejo ya que implica cambiar muchas cosas del plan actual que ya no se ajustan a la realidad argentina. Básicamente existen dos temas principales: la duración de la carrera y los contenidos de las materias.
En su post ELY menciona que los alumnos de mayor promedio de la carrera sugirieron que la carrera fuese más larga para profundizar en los contenidos. Con todo respeto, se nota que nunca buscaron trabajo. Hoy en día hasta para trabajar en telemarketing te piden un título. Y en algunas empresas privadas (la minoría) y en el Estado te aumentan el sueldo aproximadamente un 15-20% si estás recibido. Todo esto, sumado a que en las privadas la carrera dura 4 años, dejan a los alumnos de la UBA es serias desventajas en el mercado laboral. De todas formas, una vez obtenido el título, éste tiene un prestigio y un reconocimiento mucho mayor que el de cualquier universidad privada.
¿Hay que acortarla a 4 años entonces? Yo creo que se podría, hay varias materias del ciclo común y del profesional que aportan muy poco, al igual que otras que imparten contenido bastante similar y se podrían fusionar. Entonces esto se podría lograr manteniendo el nivel de la carrera. De esta forma, se logra una carrera más corta y de contenidos más generales, que les sirve por un lado a los que solamente quieren el título y largarse a laburar y también por otro a los que quieren dedicarse a estudiar la disciplina con mayor profundidad (ingresando a un posgrado).
Sin embargo, también es verdad que hay otras asignaturas que no figuran o que no tienen la importancia que deberían tener en el plan de estudios actual (cuya mayoría se relacionan con la parte “política” de la materia), como por ejemplo Estructura Económica Argentina, Historia del Pensamiento Económico, Teoría Política, Filosofía, etc. Y acá es donde más juega el debate ortodoxia vs heterodoxia, en la parte de los contenidos. Porque a mi entender, esta dicotomía llevada al nivel más generalizado de todos implica discutir sobre cuáles son las herramientas necesarias para entender la ciencia económica. Mientras que la ortodoxia establece que éstas son básicamente la economía y las matemáticas, (gran parte de) la heterodoxia utiliza además otras ramas sociales como son la historia, la política, la sociología, la filosofía, etc. Para entender un poco mejor esta disyuntiva y solo a modo de ejemplo, les dejo los enfoques de la Universidad de San Andrés y de la FLACSO respectivamente:  preparar a los estudiantes “para ser hábiles analistas a través del empleo del razonamiento lógico, complementado con técnicas matemáticas y herramientas estadísticas” o prepararlos “para analizar la economía a través de un enfoque que contemple el estudio de los elementos fundamentales de la teoría económica con el análisis histórico, institucional, social e internacional necesarios para aprehender la naturaleza de cada una de las grandes etapas del proceso económico”.
La pregunta que se desprende entonces es: ¿cuál es más adecuada? Yo me inclinaría por la segunda. La economía es una disciplina social, estrechamente relacionada con el comportamiento de la sociedad. Y por lo tanto es necesario tener conocimiento de otras ramas sociales como son la historia, la política, la filosofía, etc. para comprender de una forma más acabada los fenómenos económicos. Las matemáticas son necesarias; pero como una herramienta más (ya que constituyen el lenguaje de los economistas y sin ellas resulta difícil la comunicación) y no como una piedra angular de la carrera, dado que aportan muy poco a la hora de interpretar y entender la disciplina.

UPDATE: A través de un mail que anda circulando de Demian Panigo sobre el tema, les dejo una nota de Joan Robinson y un listado de artículos relacionados de la página de Jornadas de Economía Crítica.

miércoles, 12 de octubre de 2011

Estructura Desequilibrada en el BAE

En la hoja 6 del BAE de este último lunes 10 de octubre salimos publicados como post de la semana. La nota es un resumen de lo que se vino subiendo hasta ahora (falta una entrega más que saldrá en breve) sobre la crisis financiera de Estados Unidos en base al documental "Inside Job".
Muchas gracias al diario por la publicación.



martes, 4 de octubre de 2011

La crisis financiera de Estados Unidos (Parte III)

Capítulo I: Los antecedentes históricos (ver acá).

Capítulo II: El comienzo del fin (ver acá).

Capítulo III: La crisis
La primera pregunta que se le cruza a uno por la cabeza es: ¿se podría haber prevenido? Y la respuesta es inequívoca: sí.
Ya en 2004 el FBI había realizado varios informes sobre numerosos episodios fraudulentos relacionados con el mercado hipotecario. En 2005, Raghuran Rajan (economista jefe del FMI) publicó un trabajo advirtiendo sobre el peligro de esta burbuja ("Has Financial Development Made the World Riskier?"). En 2006 fue el turno de Nouriel Roubini, a través de otro trabajo de investigación ("Why Central Banks Should Burst Bubbles"). Y en 2007 Allan Sloans publicó varios artículos en la revista Fortune y en el Washington Post advirtiendo lo mismo.
La FED, comandada por Ben Bernanke, parecía no darse cuenta de la gravedad del asunto y prefirió hacer oídos sordos a todas estas denuncias. La crisis no tardaría en llegar.
Veamos cómo se fueron dando los acontecimientos principales:

  • A principios de 2008 comienzan a derrumbarse los pagos de los préstamos hipotecarios y esto deja a las bancas de inversión con CDO’s y propiedades sin poder vender.
  • En marzo de 2008 Bear Stearns no puede hacer frente a sus pagos y es adquirida por JP Morgan Chase (a 2 dólares la acción). Hay que aclarar que Bear Stearns estaba calificada como A2 (muy buena) dos días antes de ir a la quiebra.
  • El 31 de agosto Fred Mishkin (director de la FED) renuncia al cargo. Su “motivo” fue que tenía que revisar uno de sus manuales de economía que estaba próximo a ser publicado(?).
  • En septiembre, Henry Paulson anuncia el rescate de Fannie Mae y Freedie Mac, dos gigantes prestamistas que estaban al borde de la quiebra (ambas con calificación AAA hasta último momento).
  • Unos días después Lehman Brothers se declara en bancarrota y Merryl Linch, que estaba también al borde de la quiebra,  es adquirida por Bank of America.
  • En esa misma semana se conoce que AIG le debía 13.000 millones de dólares a los tenedores de CDS y no tenía dinero para costear esos pagos. El gobierno entonces debe salir al rescate de la empresa para evitar el colapso del sistema;  para eso Bernanke y Paulson presionan al congreso para que apruebe la medida que representaba un desembolso de 700.000 millones de dólares. El congreso lo termina avalando.
  • Al día siguiente se les paga a los tenedores de CDS 61.000 millones de dólares. Goldman Sach solamente (que era uno de los principales poseedores de estos seguros), recibe 14.000 de esos 61.000 millones de dólares.
  • Por otro lado, Paulson, Bernanke y Tim Geithner (presidente de la reserva federal de Nueva York) obligan a AIG a pagar 100 centavos por dólar la acción (con la plata del Estado) en vez de tratar de negociar un precio menor.
  • Y eso no es todo: Paulson además obliga a AIG a renunciar a su derecho de demandar a Goldman Sachs (y al resto de los tenedores de CDS) por fraude.


Parecería que Goldman Sachs salió demasiado bien parada del problema a pesar de haber sido uno de los principales culpables de la crisis. No solo se le pagó (y muy bien) cada centavo de sus CDS sino que además no podía ser demandada por fraude. Esto no debería sorprender si nos fijamos cuál era el puesto anterior del secretario del tesoro de Estados Unidos, Henry Paulson: ¡CEO de Goldman Sachs!

Increíble pero cierto…


¿Y ahora cómo sigue esto? Peor...
Una de las piezas principales del discurso de Obama antes de ser presidente fue sobre cómo salir de la crisis. Según él, la causa principal fue la avaricia de Wall Street y las fallas en la regulación del sector. Ya una vez en el poder, dijo que era necesaria una fuerte reforma del sector financiero.
Sin embargo, cuando finalmente la implementó en 2010 ésta terminó siendo bastante débil, dejando sin afectar, por ejemplo sectores críticos como el rol de las calificadoras.
Parece bastante desconcertante que luego de una crisis de semejante magnitud y en donde la desregulación del sector financiero haya tenido gran parte de la culpa, Obama no haya hecho grandes cambios aquí. Sin embargo, puede encontrarse la respuesta en algunos nombres que eligió para formar parte de su gabinete:
  • Tim Geithner fue elegido como secretario del tesoro (como vimos venía de ser el presidente de la reserva de Nueva York durante la crisis y uno de los principales arquitectos del rescate a AIG).
  • En su reemplazo como presidente de la reserva de Nueva York, se nombró a William C. Dudley, ex jefe de economistas de Goldman Sachs.
  • A su vez, el jefe de gabinete de Tim Geithner es Mark Patterson, ex empleado de Goldman Sachs.
  • Como jefe de la Comisión de Compraventa de Futuros Obama nombró a Gary Gensler, un ex ejecutivo de Goldman Sachs que también participó en la prohibición de la regulación de derivados.
  • A cargo de la SEC nombró a Mary Schapiro, ex CEO de FINRA (el organismo de autoregulación de las bancas de inversión).
  • Además Obama nombró como su jefe de gabinete a Rahm Emanuel, un ex directivo de Freddie Mac.
  • Tanto Martin Feldstein (ex miembro del directorio de AIG) como Laura Tyson (ex miembro del directorio de Morgan Stanley), son parte del consejo asesor para la recuperación económica.
  • Como presidente de la FED, Obama decidió mantener a Bernanke.
  • Y por último, el jefe del Consejo Económico Nacional de Estados Unidos es, nada más y nada menos que… ¡Larry Summers!
Como vemos, entre los asesores y cargos más importantes del gobierno de Obama se encuentran los mismos que defendieron la desregulación del mercado y que fueron los principales culpables de la crisis.
Nuevamente increíble, pero cierto…