miércoles, 23 de marzo de 2011

Cuba va

La intención de este post es mostrar que si bien Cuba fue uno de los países que menos creció en términos de PBI per cápita a partir de 1960 (cuando se instala el comunismo en la isla), si tomamos otro tipo de "indicadores" podemos ver que el comunismo no fue un fracaso rotundo como algunos quieren hacernos creer. Con esto no estoy tratando de defender este sistema.
Viendo los datos del PBI per cápita de 1960 y 2008 podemos observar que Cuba se encuentra entre los países latinoamericanos que menos crecieron:

Sin embargo, ¿es esta medida un indicador real de calidad de vida? Viendo solamente esto, ¿se puede afirmar que, por ejemplo, Guatemala (mayor PBI per cápita y mayor crecimiento del mismo) esté mejor que Cuba? Dudoso.
Veamos ahora estos indicadores:



Acá Cuba lidera absolutamente todas las categorías mientras que Guatemala se encuentra en las últimas posiciones. Entonces un ciudadano promedio, ¿dónde estaría mejor? ¿En el país con mayor renta per cápita o en aquel con mayor tasa de alfabetismo, esperanza de vida y menor tasa de mortalidad? 
Como diría el gran Silvio, ¡Cuba va!

jueves, 17 de marzo de 2011

La inflación, el INDEC y las consultoras privadas.

A raíz de una entrada de Lucas sobre el tema de las multas a las consultoras sobrevinieron después una catarata de entradas relacionadas con lo mismo (acá, acá, acá, acá, acá y acá). En base a todo esto voy a tratar de formular mi opinión al respecto.
Lo principal creo que sería analizar la seriedad del asunto, ya que varios pusieron el grito en el cielo diciendo que se estaba avasallando los límites constitucionales al no respetar las libertades ciudadanas ¿Es tan así? Yo creo que no.
Primero y principal porque los números de las consultoras privadas son tan o más desconfiables que los números del INDEC. No cuentan con el herramental necesario y además muchas veces, dada su ideología política, terminan dibujando los números (como demostró el buen Salvatore). Entonces, si Moreno les pide que llenen una simple encuesta de 20 preguntas y no lo hacen, o efectivamente muestran que su metodología no es apta para la medición de la inflación ¿no es correcto que sean multadas (o como mínimo intimadas, ya que no creo que efectivamente se terminen pagando esas multas)? No estoy muy en tema con la parte legal, pero no creo esto sea "un agravio a las libertades ciudadanas" como dicen Luciano y en el blog De Cara al 2011 porque acá estamos hablando de empresas que, basadas solamente en ser llamadas "consultoras", publican mes a mes un numerito que no explican de dónde ni cómo lo sacan. Pregunto: como en cualquier estudio estadístico, ¿no deberían mostrar cómo obtienen sus número? ¿Y no deberían ser entonces multadas si no lo hacen? Si, por ejemplo, una empresa miente acerca del producto que vende,  ¿debería ser multada? Por supuesto que sí. Si no, fíjense lo que tuvo que pagar Danone por exagerar el aval científico de sus productos.
Por otro lado, y para terminar, creo que el problema de raíz acá es, justamente, la intervención del INDEC. Si los números de la inflación fuesen corregidos no estaríamos ante esta discusión. Por lo tanto, si bien el retoque de los números sirvieron (y sirven) para ajustar la deuda pública, creo que es momento de sincerarlos para evitar todos estos problemas que se desprendieron a partir de esto. Además, de esta manera se lograría poner en estado de pánico a toda la oposición, ya que perderían su principal caballito de batalla contra el gobierno (y todos sabemos el poco ingenio con que cuentan para manejar este tipo de situaciones).

viernes, 11 de marzo de 2011

Homenaje a la 125

En una especie de humilde homenaje me gustaría compartir un texto genial, creativo y didáctico que anduvo circulando en su momento por internet, cuyo autor desconozco (si alguien lo sabe agradecería me lo dijera ya que lo busqué bastante y no hubo caso).

Suponete
Un día como hoy pero de 1980, suponete, que yo heredé una fábrica de consoladores. Durante 20 años la pude mantener de pedo. Hacía consoladores para la Argentina porque mis costos eran muy altos y mi fábrica no era competitiva para exportarlos. Los consoladores taiwaneses y los de India eran mucho más baratos. En fin, suponete que mi problema era que por cada peso que yo ponía, mi fábrica podía producir solamente 5 centavos más. Esto en las mejores épocas. En otras, suponete, que directamente perdía plata. Ahora, los taiwaneses, por cada peso invertido ganaban 40 centavos, con lo cual, ellos podían bajar el precio de venta de sus consoladores para competir con los míos y es así que ellos vendían más consoladores que yo.
Para fines de los ´90 mi fábrica estaba fundida y yo debía mucha plata al banco.
Ahora, suponete que un día el gobierno decide devaluar la moneda. En el gobierno piensan que si se devalúa la moneda se favorece a la producción porque se achican los costos nacionales en relación al precio internacional. A mí me re conviene porque puedo empezar a ganar más plata por cada peso invertido y así puedo competir con los consoladores taiwaneses. Para devaluar la moneda la sociedad entera tiene que pagar el costo: luego de una devaluación los sueldos de toda la gente valen menos que antes, aunque en números sea lo mismo, pueden comprar muchas menos cosas. Igualmente la sociedad decide hacer ese esfuerzo porque sirve para reactivar la producción y generar trabajo para todos.
El gobierno, en su decisión de favorecer a la producción, me refinancia mi deuda con el banco, me da una tasa de interés muy barata y yo puedo quedarme con mi fábrica. Además, para mantener el precio de la moneda devaluada sale a comprar dólares todo el tiempo, miles de millones de dólares para que los consoladores argentinos sean competitivos. Encima, como yo para hacer consoladores necesito goma y la goma es un derivado del petróleo y como el petróleo tiene precio internacional y está en dólares y cada vez más caro, el gobierno me rebaja el costo de la goma, subsidiándola. Tanto la plata para pagar mi deuda con el banco, como la plata para mantener alto el dólar, como la plata para financiarme la goma, sale de las arcas nacionales, del Estado. Es así que, entonces, todos los argentinos ayudan a pagar mis deudas y a financiarme los costos de mi producción.
En fin, ahora yo tengo mi fábrica con una rentabilidad bárbara de 35 por ciento por cada peso que invierto. Encima, se reactivaron todas las fábricas del país, creció el trabajo y los salarios. Ya van 5 años seguidos en que la situación mejora cada día. Mi actividad está tan subvencionada que prácticamente no tengo riesgo empresario, es decir, tengo que hacer fuerza para que me vaya mal.
¿Y entonces qué pasa? Pasa que de golpe en China hay una revolución sexual. Todas las chinas se revelan, se cansan de que los chinitos no se pongan las pilas en la catrera y salen como locas a comprar consoladores de goma. Miles de millones de chinas -desesperadas- haciendo cola para comprar artefactos que satisfagan sus necesidades. En China, el gobierno declara la Emergencia Sexual y saca una Ley de Seguridad Consolante: abre las fronteras, sin impuestos, para todos los consoladores del mundo que quieran entrar en la China. El precio internacional de los consoladores se dispara, un consolador sale dos, tres, hasta cuatro veces lo que salía antes.
A mí me viene al pelo. Suponete que, de pronto y por una cuestión ajena, por cada peso invertido puedo sacar hasta dos pesos con treinta centavos, ¡una rentabilidad del 130 por ciento! De golpe, hacer consoladores no sólo es una actividad que me permite vivir bien, ahora me permite hacerme millonario. Y eso que sigo siendo un "pequeño productor de consoladores", que no es lo mismo que "productor de pequeños consoladores". Así y todo estoy ganando, suponete, 40.000 pesos por mes. Chocho.
¿Pero qué pasa? Como hacer consoladores es tan rentable, muchos de los que hacen fideos, remeras, lapiceras, latas de comida, remedios o galletitas se vuelcan masivamente a la industria del consolador porque todos quieren hacer mucha plata, obviamente. Como consecuencia, en Argentina pasan tres cosas:
  1. Todos los consoladores se venden al exterior, dejando a los consumidores de consoladores argentinos sin el producto o al mismo precio que se paga afuera (carísimo). Como nuestros sueldos están devaluados y están devaluados para que se puedan fabricar un montón de cosas, esta consecuencia es absolutamente injusta ya que hacemos el sacrificio para que se puedan fabricar consoladores pero nos quedamos sin la capacidad adquisitiva para poder comprarlos.
  2. Como consecuencia de que muchas fábricas se cambian al rubro de los consoladores de goma, se dejan de fabricar muchas cosas y al haber menos cantidad de esas cosas, aumentan de precio, con lo cual nuestros sueldos pierden poder adquisitivo con respecto a todos los productos.
  3. Además, como es tan rentable hacer consoladores, mi fábrica aumenta de precio. Antes valía 100.000 pesos, ahora vale 500.000 pesos. Entonces yo ahora ya ni siquiera trabajo. Directamente me conviene alquilar mi fábrica a otro que la trabaje mientras yo me rasco el higo todo el día. Vienen fondos de inversión, pooles de consoladores y empiezan a alquilar fábricas en todo el país y las dedican a la producción de consoladores.
El gobierno, entonces, tiene que hacer algo. Porque la gente lo votó por haber reactivado la economía pero siempre y cuando los sueldos alcancen para vivir, lo cual es lógico. La gente aceptó pagar el costo de la deuda de los sectores productivos, pero a cambio de poder trabajar y comer, como mínimo y, por ahí, en el mejor de los casos, progresar.
Y lo que hace el gobierno es ponerme retenciones móviles a la exportación de consoladores, con lo cual, ahora mi rentabilidad vuelve a ser del 30 por ciento. Cuando aumenta mucho el precio del consolador, aumentan las retenciones; cuando baja el precio del consolador, baja la retención. Yo siempre gano lo mismo, o sea, mucho: 30 por ciento anual, que es seis veces más que lo que gana una fábrica de consoladores en cualquier lugar del mundo.
Suponete que, entonces, yo soy un tipo muy irracional y egoísta. Suponete que además no tengo memoria, no me acuerdo de lo mal que me iba antes y me olvido, además, de los esfuerzos que hizo toda la sociedad para que a mí me vaya bien. De golpe me junto con todos los productores de consoladores y me pongo a armar un gran quilombo. Corto las rutas y no permito el paso de ningún otro producto. Genero desabastecimiento, suben los precios, la gente pierde aún más poder adquisitivo, etc.
Para justificarme, me dedico junto a mis compañeros fabricantes de consoladores a diseñar un discurso que me exculpe de mis acciones antipopulares y desestabilizadoras: "Consoladores=Patria", "Paja o Muerte", "Todos somos Consoladores", "No al Aborto, Sí al Consolador", "Con los Consoladores estábamos mejor", "K tirame la goma".
La oposición y los medios me apoyan, aunque lo hagan solamente porque están en contra del gobierno y se aprovechan de la situación. Suponete que a mí no me importa y me aprovecho también de ese apoyo.
El gobierno no me reprime, es sumamente racional al respecto del manejo del conflicto, entonces yo me aprovecho de esa situación y radicalizo mi protesta. Los medios y la clase alta, que siempre habían condenado los cortes y el uso de la fuerza en la protesta, ahora lo apoyan, con lo cual todo me sale redondo.
Hasta acá la historia es igual a la del campo. Pero suponete que en vez de pasar lo mismo que pasa con el campo, en el conflicto de los consoladores pase otra cosa. Suponete que de golpe, el gobierno dice: "Bueno, tenés razón. Te voy a sacar las retenciones móviles." Yo me pongo re contento, hago un acto en Rosario y salto de alegría por haber ganado la batalla junto a todos mis amigos de la Sociedad Consoladora Argentina, el Pro y la Carrió que apoya cuanto consolador se le cruza. Gané la batalla.
Al otro día, el gobierno dice: "Te saqué las retenciones, pero también se las saqué al petróleo y además dejé de comprar dólares para mantener el tipo de cambio y, además, ¿sabés qué?, voy a dejar de financiarte tus deudas con el banco y voy a liberar las paritarias para que los trabajadores exijan los sueldos que quieran y voy a dejar de hacer rutas para transportar consoladores y voy a mandar esa guita para hacer hoteles de alojamiento populares y además voy a lanzar un montón de medidas para fiscalizar a la producción de consoladores porque ese sector es el que más evade impuestos en nuestro país."
Entonces, aumenta la goma en dólares. Y el costo del trabajo aumenta a valores europeos. Y encima tengo más presión fiscal y se me va un 33 por ciento de la ganancia que antes no pagaba porque me hacia el dolobu. Para colmo, se revalúa la moneda porque ya el gobierno no sale a comprar dólares, con lo cual la diferencia que hacía antes en el mercado internacional se achica. Ahora no tengo retenciones y, aunque sigo ganando plata, gano inclusive menos que cuando tenía retenciones.
Un día se acaba la fiesta sexual en China. Las minitas vuelven todas al lecho masculino porque los chinitos se pusieron a estudiar tantra como locos y ahora pueden mantener una erección durante 48 horas seguidas. El sexo adquiere la calidad de "Actividad Protegida por la República Popular China". Por efecto de la transnacionalización de la cultura oriental, se abren escuelas de tantra en todo el mundo. Los consoladores pasan de moda. El pene, viejo y peludo nomás, vuelve a ser el mejor amigo entre las chinitas de todo el mundo. Los hombres readquieren su seguridad, pues se habían visto reemplazados por simples pedazos de goma. Al haber volcado sus esfuerzos en hacer la vida de sus compañeras más placenteras, abandonando el egoísmo sexual que los caracterizaba, la humanidad entera se encamina hacia una época más feliz.
Suponete que en Argentina ahora nos tapan los consoladores. No nos sirven para nada. Encima perdimos la capacidad de producir cualquier otra cosa. No nos tecnificamos, no nos modernizamos, no diversificamos nuestra producción, en fin, se nos pasó el tren.
Ahora mi actividad no tiene ni renta extraordinaria ni el apoyo del estado. Suponete que tengo miles de cajas llenas de penes de goma y que me los tengo que meter en el culo.
Suponete.

martes, 8 de marzo de 2011

El Che: La vida por un mundo mejor

Días atrás Lucas escribió un post sobre los errores gramaticales que tenía una frase del Che que fue elegida por la Escuela Nacional de Gobierno como slogan. De paso aprovechó la oportunidad para criticar su gestión como ministro de Industria ya que, según él, su idea de reemplazar los incentivos materiales por los morales (es decir, generar el "Hombre Nuevo") era "una de las ideas más evidentemente tontas y más dañinas de la historia".
Después en los comentarios del post se dijo que no sabía de economía, que no era médico y varias barbaridades más. Aunque lo que desvelaba a la mayoría de estos críticos del Che (incluido Lucas) era el no entender por qué esta persona es un símbolo de idolatría para muchísima gente.
Aprovechando que justo en estos momentos me encuentro leyendo su biografía escrita por Pacho O`Donnell, en este post voy a tratar de refutar todo lo dicho anteriormente. Es decir, objetar las falacias y tratar de brindar una respuesta al porqué de su idolatría.
Empecemos por lo más simple: el Che sí se recibió de médico. Es más, para poder lograrlo realizó algo impresionante: rindió 15 materias libres entre noviembre de 1952 y abril de 1953, mostrando dos de sus tantas cualidades como persona: inteligencia y entrega. 
Siguiente crítica: el Che no sabía de economía. Completamente falso. Una de sus mayores aficiones a lo largo de toda su vida (y que ni siquiera durante la guerra abandonó) fue la lectura; y gran parte de ésta estuvo centrada en textos económicos, especialmente los marxistas. Aquí dejo un extracto de un discurso dado por él en un foro del partido comunista en el `59 que muestra sus conocimientos en economía:

“Debemos aumentar la industrialización del país sin desconocer los muchos problemas que conlleva este proceso. Pero una política de crecimiento industrial exige ciertas medidas arancelarias comerciales para proteger la industria naciente, y un mercado interno capaz de absorber los productos nuevos. No podemos extender este mercado a menos que demos acceso a las grandes masas campesinas, los guajiros que hoy no tienen poder adquisitivo pero sí tienen necesidades que satisfacer.”

Y su opinión sobre el Fondo Monetario Internacional:

“El FMI cumple la función de asegurar el control de toda América Latina por parte de unos cuantos capitalistas, que están instalados fuera de sus países. Los intereses del FMI son los grandes intereses internacionales que hoy parece que están asentados y tienen su base en Wall Street.”

A pesar de todo esto, creo que lo más importante para destacar es la falacia de esta idea de que el Che no creía en los incentivos materiales. Para ser lo más preciso posible en esta cuestión voy a citar directamente a O´Donnell:

“Llama la atención que siendo el tema de la estimulación uno de los elementos esenciales en la concepción teórica del Che, sea uno de los que peor se ha interpretado. Es corriente oír que renegaba de los estímulos materiales, y eso es malintencionada o estúpidamente incorrecto. Él nunca negó la necesidad de utilizar estímulos materiales, es más, él otorgaba dentro de sus atribuciones premios materiales –televisores, artículos para el hogar, viajes a Europa-, en mucha mayor cantidad de la que actualmente se está dando en Cuba. Pero es correcto que el Che consideraba que el estímulo moral debía ser el impulsor de la conciencia que la clase obrera necesita, y si bien no se negaba a utilizar los estímulos materiales subrayaba también el peligro de que éstos se constituyesen en un verdadero caballo de Troya capitalista dentro de la sociedad socialista. Luchaba por erradicar la concepción, infiltrada solapadamente en las teorizaciones soviéticas, que veía a la estimulación material como el único motor de motivación laboral.”

Por último, me gustaría dejar una breve reflexión (que es solamente mi punto de vista) sobre el porqué de la idolatría hacia el Che. Para poder hacer esto, creo que lo primero que hay que hacer es tratar de darle una vuelta de tuerca a su principal crítica: el hecho de que haya matado personas. Obviamente esto no es algo que se pueda justificar, aunque me atrevería a decir que para el Che esto era lo correcto dadas sus creencias y su dureza para con la traición y con aquellos que habían matado, torturado y violado a los campesinos cubanos. Sin embargo respetaba la vida, ya que era el primero en ordenar que no se matara ningún prisionero y en varias ocasiones puso en riesgo la suya por defender a sus soldados.
Ahora bien, ¿por qué hoy en día su cara se encuentra en millones de remeras, tatuajes, banderas, etc.? Porque fue un ejemplo de rebeldía contra el capitalismo pero especialmente contra Estados Unidos. Porque la combinación de honradez, decencia, integridad, sinceridad, rectitud,  moralidad, humanidad y generosidad que desplegaba el Che a todo momento es algo que difícilmente se encuentre en otras personas. Porque creyó en una idea y dio la vida por ella. Porque nunca se dio por vencido. 
Porque "podrán morir las personas, pero jamás sus ideas".

lunes, 7 de marzo de 2011

Entrevista a Daniel Filmus

Muy buena y muy completa, con un final todavía mejor.
Espero que termine siendo el candidato por el FPV. Tiene mi voto asegurado.
Acá va la entrevista.

viernes, 4 de marzo de 2011

Inclusión social

Hace unos días, en uno de los blogs de la BEA (ahora no se me viene a la cabeza cual) recuerdo haber leído entre los comentarios que haber estatizado las AFJP había sido uno de los peores errores del gobierno. Espero que esto no sea una idea generalizada sino solamente los dichos de unas pocas personas aisladas cegadas por su rechazo hacia el gobierno. Porque la verdad es que, como toda administración, esta gestión tiene medidas y decisiones criticables, pero no creo que ésta sea una de ellas. Solamente se me ocurren dos cosas: el manejo discrecional de los fondos y la sustentabilidad del sistema a largo plazo. Con respecto a lo primero, opino que sí se dice en qué se gasta la plata (por lo menos ahora): inversiones, canje de deuda, etc. Sobre lo segundo creo que en el corto y mediano plazo esto no representa un problema, como lo refleja la solidez de las cuestas fiscales del gobierno.
Si en cambio dejamos de lado esto y pasamos a analizar los beneficios de esta medida, los resultados son contundentes:
  • Desde el 2003 a la fecha se sumaron más de 2,5 millones de personas al Sistema Integrado Previsional Argentino logrando una cobertura del 96% de los jubilados argentinos. 
  • Ley de Movilidad que otorga dos aumentos por año.
  • Desde el 2002 a la fecha, el haber mínimo creció un 718,5%.
  • Argentina es actualmente el país de América Latina que más invierte en seguridad social por habitante (prácticamente doblando al segundo, que es Brasil).
Acá dejo para el que le interese un informe más extenso sobre el tema realizado por la ANSES: